Acogerse a la Protección de la Ley de Quiebra Puede Ser el Acto de Mayor Responsabilidad Que Lleve a Cabo Una Persona o Empresa

Aunque todavía es objeto de numerosos tabúes sociales, más y más personas en crisis económica están dándose cuenta de que invocar  algún capítulo de la Ley de Quiebra no constituye el fracaso, sino que en la mayoría de los casos, es la alternativa responsable para lidiar con los problemas de deuda excesiva y hasta catastrófica.

Silverio Pérez, una de las personalidades artísticas más apreciadas en Puerto Rico, señaló muy elocuentemente en su columna de 27 de diciembre de 2011 del Nuevo Día, la dificultad de reconocer la importancia del recurso federal de quiebra frente al espíritu luchador y orgulloso del puertorriqueño trabajador:

“No tengo ningún problema en que al conocerse que he radicado en el Capítulo 11 de la Ley de Quiebra me convierta también en voz de los que calladamente sufren los embates de la crisis económica que vive el País y no se atreven a hacerlo por el estigma negativo que se le da a una acción que el mismo sistema provee para autoprotegerse. No hay ninguna razón por la cual sentirse avergonzado o fracasado por actuar de forma responsable ante una situación económica adversa. …Reconozco que en nuestra cultura puertorriqueña cumplir con las responsabilidades económicas es uno de los más altos valores. …Un valor más importante aún es decir la verdad y ser honesto, lo cual parece estar en precario en nuestra sociedad actual. Tan pronto perdí mi fuente principal de ingreso con un canal de televisión y en una compañía de la que era portavoz, seguí cumpliendo mis responsabilidades económicas con lo que había ahorrado para mi retiro. Lo ahorrado se terminó 8 meses después. Mi abogada me regañó cuando fui a consultarla por haber esperado muy tarde. Ya me había reunido con todos mis acreedores y había auscultado opciones que a la larga no probaron ser viables.

…La crisis económica que, como un cáncer se come nuestro país, no es responsabilidad del 99% de los puertorriqueños. Tampoco es responsabilidad única del ciudadano común que busca trabajo y no encuentra, que quiere ser útil y no se le da la oportunidad de serlo. Este Puerto Rico que no funciona, produjo unas 12,000 quiebras en el 2010 y actualmente unas 30 quiebras por día. Soy un número más en esa abultada estadística.
Radicar quiebra con intención de reorganizarse es una decisión responsable con la familia y con los acreedores. Es un mecanismo que se ha creado para defender al ciudadano de las circunstancias económicas adversas que no son exclusivamente de su hechura. Es una oportunidad de empezar de nuevo para echar una mirada distinta a nuevos proyectos y posibilidades. Las grandes corporaciones se van a la quiebra y lo hacen como una transacción económica más. No se les mueve ni un pelo. Para el 99% del resto de la población es algo que lacera nuestra autoestima si no somos capaces de ver un poco más allá y aprendemos a utilizar los mecanismos que provee el mismo sistema para compartir la responsabilidad de la crisis que ese sistema ha creado.”

Como se puede apreciar, lejos de ver la quiebra como una artimaña para no pagar “por gusto,” o para “salir por la puerta ancha,” la Ley de Quiebra para un puertorriqueño trabajador significa una herramienta legalmente válida para aliviar la carga excesiva de la deuda ante los embates de la economía, y así proteger los bienes esenciales, mientras se sigue trabajando por nuestro bienestar y el de los nuestros, con una mejor oportunidad de rehacer dignamente nuestra vida económica.

Resulta claro que ninguna persona o empresa, de ninguna clase socio-económica está libre de crisis financiera y que, en cualquier nivel económico en que uno se encuentre, la Ley de Quiebra, lejos de conllevar el fracaso, ha provisto el respiro necesario para el repunte financiero exitoso. Solo debemos considerar a Walt Disney, quien al empezar su carrera de producción artística, se protegió con la Ley de Quiebra, restructuró sus finanzas y luego fundó la compañía más grande de innovación artística en la historia. Tampoco se nos escapa el caso de los Texas Rangers, quienes tras radicar su proceso de quiebra y pasar a unos nuevos dueños, tuvieron sus mejores dos temporadas de la última década, llegando a la post-temporada y a la Serie Mundial.

Si sus circunstancias de trabajo, familiares o personales, conjunto a la presente crisis económica, no le permiten reorganizar sus finanzas, es posible que la respuesta efectiva y responsable sea protegerse con el recurso de quiebra adecuado, como lo han hecho, y siguen haciendo tantos ganadores de nuestra sociedad.

This entry was posted in Noticias and tagged , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply